El Ojo de Dios
// Mayo 24th, 2009 // Astronomia
Universo
“Me atrajiste desde lo profundo,
dejandome sin palabras,
y te admire incansablemente,
desde este pequeño, mi mundo.
Tantos interrogantes me suspiraste,
que con un abrir y cerrar de ojos,
sin respiracion me dejaste.”

La nebulosa Helix fue descubierta en 1824 por el astrónomo alemán Karl Ludwig Harding y desde entonces ha suscitado mucho interés para la comunidad científica. El telescopio espacial Hubble y el Very Large Telescope del ESO ya captaron imágenes de Helix en el pasado, pero esta última es mucho más precisa y clara.
Los científicos explican que, probablemente, Helix está compuesta por al menos dos discos separados y tiene anillos externos y filamentos.
El disco interno más brillante de la nebulosa planetaria se expande a una velocidad de 100.000 kilómetros por hora y ha tardado unos 12.000 años en formarse.
A pesar de que se estudia desde hace años, su estructura es “compleja e inesperada”: alrededor del interior del anillo se observan pequeñas manchas, conocidas como nudos de cometa.
Esas manchas tienen unas colas de débil luminosidad que se extienden desde la estrella central y que parecen “gotitas de líquido que resbalan por un vidrio”.
Aunque parecen minúsculos, cada nudo es casi tan grande como el Sistema Solar. La última imagen de Helix ha permitido a los astrónomos contemplar no sólo esos nudos, sino también remotas galaxias agrupadas que se vislumbran a través del gas incandescente de la nebulosa planetaria.




















































