Mi recuerdo más preciado
// Octubre 10th, 2009 // Escritos Malakh
Me encontraba allí, parada en la cima de aquel abismo tan conocido por todos, mis movimientos sigilosos permitían oír el silencio de fondo, mi alma se encontraba al acecho. Fue en ese preciso momento cuando aquel ruidoso y gigante robot pasó por mi lado. Su peculiar altura no me permitía divisar donde terminaba, sólo podía ver como se trasladaba de sur a norte, con sus molestos ruidos de locomotora vieja y arruinada, sus luces opacas hicieron del lugar una tierra oscura y sumamente enceguecedora.
Busqué cuidadosamente una piedra para poder sentarme, justo a mi derecha encontré una que parecía estar hecha a medida para semejante realidad. Durante varios minutos cerré los ojos para escuchar tal monstruosidad de sonidos, en ese preciso momento esos ruidos molestos empezaron a dispersarse, variando su entonación, su ritmo y sobre todo su belleza auditiva.
Mis oídos empezaron a notar que una música celestial se apoderaba de aquella situación. Sus sonidos dulces podrían encantar a cualquier persona, su ritmo suave y atrevido ofrecía una propuesta indecente y el compás por su lado, llenaba de elogios el lugar.
Mis ojos no querían despertar jamás, necesitaba aquel sustento de armonía para toda la eternidad. Sin embargo, aquella entidad virtual permitió que la luz empezara a aparecer lentamente, que aquella música mágica fuese desapareciendo nuevamente. La pesadilla estaba empezando, no quería despertar, no quería dejar aquel abismo de melodías cautivantes pero fue inevitable que el momento llegase y junto con el mi gran decepción.
Cuando todo terminó, decidí levantarme y empezar a caminar hacia el lado opuesto del planeta, dejando atras, mi bello recuerdo. Fue una experiencia religiosa enriquecedora.
Por mi parte, jamás volví a cruzarme con algún ser de semejante características, es por ello que este es, mi tesoro más espléndido, mi recuerdo más preciado.




















































